Señala Subsecretaría del Sistema Penitenciario que no ha recibido quejas en este año por negligencia médica
Reforma
Luis Cruz
Distrito Federal (6 julio 2010).- Acceder al servicio médico en un penal tiene un precio que no todos los reos pueden pagar.
Internos del Reclusorio Norte acusaron a los custodios de cobrarles 50 pesos para llevarlos al servicio médico; si el interno no alcanzó una de las 12 fichas diarias, debe pagar otros 20 pesos para ser atendido; en caso de que el médico lo revise fuera de su turno, cobra otros 50 pesos, y por extender la receta, 50 pesos más.
Los familiares deben pagar 50 pesos por ingresar los medicamentos de la calle.
La Subsecretaría del Sistema Penitenciario señaló que en lo que va del año no han recibido alguna queja por parte de internos que acusen negligencia médica.
Sin embargo, un informe de la Comisión de Derechos Humanos del DF (CDHDF) indica que en el 2009 registró 390 menciones relacionadas con la negativa, retraso u obstaculización de atención médica a personas recluidas en algún penal del DF.
Las dificultades de no tener dinero para costearse los servicios médicos en el penal las conoce Ricardo, un reo que en abril sufrió un fuerte dolor de muela debido a una infección, y a quien el dentista le dijo que le cobraría mil 800 pesos para curarlo.
"Cuando el doctor Arredondo me dijo lo que le tenía pagar le dije que pues de dónde iba a sacar tanto dinero, entonces me dijo que me la podía quitar, pero que si quería que me la quitara también me iba a cobrar, porque ya era la hora de su comida", relató Ricardo.
El recluso pidió dinero prestado a otros internos, sólo juntó 100 pesos y la muela que hubiera podido conservar, pues aún estaba en buenas condiciones, le fue extraída.
De acuerdo con reos, el servicio médico en el penal, donde hay más de 12 mil internos, se proporciona de lunes a domingo, y el servicio de odontología sólo está disponible de lunes a viernes, pero sólo a cuatro personas por turno.
Adrián es otro recluso, quien pagó 170 pesos sólo para llegar al consultorio y para que el médico general le extendiera una receta, sin que le proporcionara los medicamentos.
Relató que pagó 50 pesos a un custodio para que lo llevara con el doctor, ahí pagó 20 pesos más para que le dieran una ficha, pues a diario sólo atienden a 12 personas en la mañana y 12 en la tarde, y él no alcanzó lugar.
Adrián recuerda que al llegar con el médico, éste le cobró 50 pesos para atenderlo y otros 50 pesos para extenderle una receta con la leyenda "surtir en calle", para que sus familiares le compraran las medicinas que necesitaba.
Al ingresar el medicamento, la familia debió pagar 50 pesos a custodios para que llevaran todo al servicio médico, donde le darían al enfermo sus dosis.
"Me dijeron cuando me sintiera mal fuera al servicio médico para que me pusieran la pomada, pero cada vez que voy tengo que pagar la misma cantidad a cada persona", detalló Adrián.
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